Mole Olé
En México varios estados
cuentan con un mole típico, uno de los platillos más emblemáticos del país y que
se ha convertido en un rico y exótico manjar por toda su historia y por el arte
que lleva su preparación.
Lo
cierto es que para elaborar el mole se necesitan ingredientes esenciales sin
los cuales simplemente el sabor no sería el mismo, además, algunas de estas increíblemente
deliciosas elaboraciones, se cocinan durante días.
Un
ejemplo de ingrediente esencial son los chiles, pues el mole tradicional lleva
una gran variedad de este “chispeante” componente, como el chile pasilla,
morita, chipotle, mulato y chile ancho.
Aunque
hay preparaciones muy gustosas que, sin llegar a ser un mole, pueden hacerse con menos
esfuerzo si se comienza con Mole Olé, una mezcla compleja de chiles y
aromáticos, que se completa con cacao y sésamo.
Si se agrega sal y azúcar a la mezcla Mole Olé, se convertirá en una estupenda marinada con la que untar la carne de cerdo o pollo.
Añadiéndola
al chili con carne se obtendrá un sabor profundo, rico y con un punto goloso a
chocolate.
Ingredientes:
2 Cs[1] Escamas
de Chile Guajillo, 1 Cs Escamas de Chile Ancho, 1 Ud[2] Chile
Mulato, 2 Cs Sésamo Blanco, 2 Cs Cacao en Polvo Valrhona, 1 Cs Azúcar Moreno, 1
Cs Páprika, 1 Cs Pimentón Ahumado, 1 Cs Cassia, 1 Cs Escamas de Cebolla, 1 Cs
Ajo Granulado, 1 Cs Orégano Mexicano, 1 Cs Pimienta de Jamaica, 1 Cp[3]
Semillas de Anís, 1 Cp Comino, 1 Cp Clavo de olor.
Proceso:
Las cantidades de cada ingrediente son algo muy personal, aconsejo personalizar la mezcla según gustos, teniendo en cuenta que esta mezcla debe quedar picante y especiada.
Es
importante eliminar cualquier rastro de humedad en granos y semillas,
salteándolos en una sartén por un breve espacio de tiempo. De este modo
conseguiremos potenciar los aromas y sabores de la mezcla.
Dejar enfriar unos pocos minutos.
Majar
en mortero o moler con molinillo manual.
Mantener a ser posible en lugar fresco, seco y oscuro.