Kari Gosse
Visitar Bretagne Sud, desde Morbihan a Finisterre sur, es entrar en un lugar de ensueño, que deslumbra por su litoral salpicado con playas de blanca arena, islas paradisíacas, tesoros megalíticos, y una historia realmente apasionante. En este vergel de paz y romanticismo, destaca el místico Golfo de Morbihan, la joya del sur de Bretaña, descrito acertadamente como, el "pequeño mar" francés con, casi, una isla para cada día del año, e incluido en el club las bahías más bellas del mundo. Con una superficie de unos cuarenta kilómetros cuadrados, el color del agua, a veces azul, a veces verde, cambia constantemente según el tiempo, lo que hace las delicias de quienes tienen el placer de visitarlo. En este icónico entorno, se encuentra la preciosa y vibrante ciudad portuaria de Lorient, que en su momento no era un asentamiento antiguo, sino que se creó expresamente para apoyar el comercio con Asia. En 1664, Jean-Baptiste Colbert fundó la Compagnie Françoise des Indes Orienta...


