Miso Rojo en Polvo/Red Miso Powder

 

Según las fuentes consultadas, no está del todo claro el origen del miso.

Parece ser que, en Japón, ya en el Neolítico, se producía miso de grano y pescado. Se conocía como Jōmon miso, por el periodo Jōmon, y tenía mucho parecido con las primeras salsas fermentadas a base de pescado y soja que se producían en Asia.

Se cree que el antecesor del Miso, el Hishio, se habría originado en la antigua China como alimento fermentado, y habría sido introducido en Japón, en el periodo Asuka, y a través de la península de Corea, por monjes budistas allá por el siglo VI.

Durante el periodo Nara, en el siglo VIII, se habría originado el miso, Mishō o Mishou, una elaboración más o menos parecida a la de hoy.

Siglos más tarde, durante el periodo Edo, 1603-1868, por todo Japón surgirían diferentes variedades de miso que se adaptaban a cada clima y cultura locales.

Sea como fuere, el miso forma parte de la historia del pueblo japonés desde hace más de 1.300 años, siendo un condimento indispensable para sus habitantes.

Se clasifica:

  • Por su color: blanco, rojo, marrón y negro.
  • Por el ingrediente principal utilizado: arroz, cebada o soja.

El que hoy nos ocupa es el miso rojo, Aka Miso, elaborado con Koji de arroz, procede de la isla septentrional de Japón conocida como Hokkaido y es una de las clases de miso más utilizadas en la cocina japonesa.

El miso rojo se elabora a partir de una combinación de ingredientes básicos: arroz blanco o cebada, junto con soja y sal. El grano se fermenta con un tipo de moho llamado Koji, un fermento iniciador del arroz

Esta variedad de miso utiliza muy poco Koji, en comparación con otros tipos de miso, y es probable que contenga más soja. El menor uso de Koji es la razón por la que tiene un tiempo de fermentación más largo que otras clases de miso, ya que el Koji acelera la fermentación.

El miso es un condimento versátil y rico en proteínas, vitaminas, minerales e isoflavonas que merece la pena tener a mano. El proceso de fermentación que se utiliza para producirlo puede ser sumamente beneficioso para la salud al mejorar la digestión, reforzar el sistema inmunitario, y ayudara combatir enfermedades.

Es bien conocido su uso en sopas, ramen, salsas, mantequillas, pastas, etc. También en postres y helados.

Además, en un excelente potenciador del sabor, y un socorrido fondo de nevera.

Su versión en polvo, tiene una sapidez profunda y sabrosa, con notas saladas fermentadas, y es una de las mejores fuentes de umami, el quinto elemento del sabor. Se liofiliza a partir de pasta de miso rojo y añade a cualqier preparación todas las propiedades señaladas anteriormente, sin el factor humedad, algo muy a tener en cuenta en algunas preparaciones.