Miso Rojo en Polvo/Red Miso Powder
Como ya se ha comentado en este espacio, aunque no se tiene absoluta certeza de los orígenes del Miso, se cree que se originó como alimento fermentado en la antigua China.
Lo más probable es que se introdujera en Japón a través de China continental y la península de Corea en el periodo Asuka, durante el siglo VII.
También se han visto los diferentes tipos de miso existentes, y los granos con que se elaboran, arroz, cebada y soja.
El que hoy nos ocupa es el Miso rojo, Aka Miso, procede de la isla septentrional de Japón conocida como Hokkaido y es una de las clases de miso más utilizadas en la cocina japonesa.
El miso rojo se elabora a partir de una combinación de ingredientes básicos: arroz blanco o cebada, junto con soja y sal.
El grano se fermenta con un tipo de moho llamado Kōji, un fermento iniciador del arroz.
Esta variedad de miso utiliza muy poco Kōji, en comparación con otros tipos de miso, y es probable que contenga más soja.
El menor uso de Kōji es la razón por la que tiene un tiempo de fermentación más largo que otras clases de miso, ya que el Kōji acelera la fermentación.
El miso es un condimento versátil y rico en proteínas, vitaminas, minerales e isoflavonas que merece la pena tener a mano. El proceso de fermentación que se utiliza para producirlo puede ser sumamente beneficioso para la salud al mejorar la digestión, reforzar el sistema inmunitario, y ayudar a combatir enfermedades.
Es bien conocido su uso en sopas, ramen, salsas, mantequillas, pastas, etc. También en postres y helados.
Además, en un excelente potenciador del sabor, y un socorrido fondo de nevera.
Su versión en polvo, tiene una sapidez profunda y sabrosa, con notas saladas fermentadas, y es una de las mejores fuentes de umami, el quinto elemento del sabor.
Se liofiliza a partir de pasta de miso rojo y añade a cualquier preparación todas las propiedades señaladas anteriormente, sin el factor humedad, algo muy a tener en cuenta en algunas preparaciones.
