Salvia Azul/Blue Sage

 

Salvia Azul “Victoria”, Salvia farinacea, Mealycup Sage, es una planta perenne de la familia de las lamiáceas, originaria de México y Texas.

Es una especie anual que forma matas densamente ramificadas que alcanzan entre 50 y 60 centímetros de altura, y con tallos de textura harinosa, de ahí el nombre de la especie.

Presenta hojas alargadas, simples y opuestas, de color verde azulado, aunque en algunos cultivares el follaje es más agrisado o incluso blanco plateado.

Durante todo el verano y hasta la mitad del otoño brinda inflorescencias muy atractivas, en forma de espigas que atraen a las abejas, mariposas y pájaros.

Aunque la variedad que hoy nos ocupa es la Victoria, Salvia farinacea presenta diversos colores en función de su variedad, a saber: de color añil, “Reference”, azul violáceo “Victoria”, “Rhea”, más oscuro todavía, azul y blanco, “Strata”, o solo blanco “Ivoire”, “Alba”, o “Silver”.

La salvia farinacea, en cualquiera de sus tipos, se cultiva principalmente por su belleza ornamental, aunque en “Victoria Blue”, sus hojas y flores aromáticas son técnicamente comestibles, pudiéndose utilizar con moderación en la cocina, ya que aportan un sabor suave, herbáceo o ligeramente mentolado más sutil que la salvia común.

Las hojas, aunque menos picantes y aromáticas que la salvia culinaria común, Salvia officinalis, se pueden utilizar en la cocina salada, aportando un sabor suave y terroso.

Las llamativas flores azules se utilizan frescas para añadir color y un sabor sutil a ensaladas, sopas y platos emplatados.

Además, estas flores se pueden incorporar a los pestos, a menudo combinadas con frutos secos, aceite y queso, creando de este modo una suerte de pestos florales muy apetecibles.

En postres, como adorno decorativo para pasteles, bollos o cuencos de fruta, creará un contraste de color y una sutileza aromática muy a tener en cuenta.

Empleadas en té de hierbas, sus hojas se pueden secar o utilizar frescas para preparar un té fragante con sabor floral.

Este tipo de savia, tiene un perfil de sabor muy adecuada para añadir una esencia ligera de hierbas a las bebidas frías.

Así mismo, congelando las flores en cubitos de hielo, para utilizarlas posteriormente como guarnición en cócteles, la sorpresa y el atractivo visual, estarán garantizados.

En lo que se refiere a aromaterapia y debido a que las hojas conservan su aroma cuando se secan, se utilizan con frecuencia en saquitos o popurrí. 

Nota:

Obviamente, sobre todo en plantas de poco uso culinario, hay que asegurarse siempre de haber identificado correctamente la planta antes de consumirla, ya que algunas “salvias” ornamentales o silvestres pueden ser desagradables o tóxicas si se consumen en grandes cantidades.