Jengibre de Concha/Shell Ginger
El Jengibre de Concha, Alpinia zerumbet, conocido además como Jengibre japonés, Shell Ginger o Jengibre de cáscara, es originario del este y sudeste asiático, incluyendo regiones como India, China, Taiwán y Japón, y ha sido utilizado históricamente durante siglos en estas culturas como cultivo medicinal y alimenticio.
El nombre “jengibre de concha” proviene de sus distintivas
flores en forma de embudo que se asemejan a conchas marinas, otras veces se le
llama “flor de luna” debido a la forma y el aspecto de sus hojas.
En el dialecto local de Okinawa se conoce como Sannin, y en
japonés como Getto, ゲットウ
En China, es nombrado como Yàn Shānjiāng, 艳山姜 o Yuetao, 月桃.
Es fundamental tener en cuenta que el jengibre de concha no es lo mismo que el jengibre culinario común, Zingiber officinale, ya que mientras el jengibre común se puede rallar y utilizar en salteados, guisos o currys, el jengibre de concha se utiliza principalmente por sus hojas y flores, ya que, aunque generalmente no se consideran tóxicos, sus rizomas son fibrosos, carecen de las cualidades del jengibre culinario, tienen un sabor desagradable y no se suelen utilizar para cocinar.
El jengibre de concha se utiliza principalmente en la cocina
del este asiático, especialmente en Okinawa y China, por sus cualidades
aromáticas y sápidas, ya que,
Las hojas largas y fragantes son muy apreciadas para
envolver alimentos durante la cocción al vapor, ya que imparte un aroma sutil y
agradable a platos como el Zongzi, arroz glutinoso relleno, y el Muuchii de
Okinawa, arroz glutinoso dulce.
Además, estas hojas frescas se pueden utilizar para
condimentar sopas, salsas y platos de fideos, o se añaden al arroz mientras se
cocina para infundirle un delicado aroma.
Tanto las hojas como las flores se utilizan con frecuencia
para preparar un delicioso té de hierbas, muy aromático y rico en antioxidantes.
Esta bebida es muy popular en Okinawa y destaca por su color
dorado y sus notas florales, similares al clavo y ligeramente picantes.
Las vibrantes brácteas de las flores, con su peculiar y llamativa forma de concha,
se utilizan a veces para decorar bebidas o platos.
Tanto sus hojas, como sus flores, una vez secas, pueden
añadirse al mix de especias en el que se desee incorporar los complejos matices
aromáticos de esta planta.
En lugares como Okinawa, el jengibre de concha se ha
valorado durante mucho tiempo por sus propiedades antibacterianas e
insecticidas.
En algunas culturas de las islas del Pacífico, se plantaba
tradicionalmente cerca de las casas para ahuyentar a los espíritus malignos, ya
que se creía que el susurro de sus hojas era una comunicación de los
antepasados.
Dado que el jengibre de concha es principalmente una planta
ornamental, hay que asegurarse de haber identificado correctamente la planta
antes de consumirla, ya que no todas las plantas de jengibre son comestibles, o
no lo son enteramente, y pueden causar problemas gastrointestinales.
