Semillas de Hinojo/Fennel Seeds
La panta que produce las Semillas de Hinojo, Foeniculum
vulgare, es originaria del sur de Europa y el suroeste de Asia, aunque actualmente
se cultiva en todo el mundo.
Pertenece a la familia de las Apiaceae, anteriormente
clasificada como Umbelliferae,
que también incluye la zanahoria, el perejil, el eneldo, el comino y la
alcaravea, todas ellas conocidas por sus semillas aromáticas.
El nombre botánico de la planta deriva de la palabra latina “foenum”,
que significa “heno”, en referencia a su follaje plumoso y su aroma
herbáceo.
La historia de las semillas de hinojo se remonta a más de
4.000 años y está profundamente arraigada en las civilizaciones del Mediterráneo,
han sido cultivadas desde la Antigüedad, siendo ya utilizadas por los
antiguos griegos, romanos y egipcios.
En la mitología griega, el hinojo se conocía como “marathron”,
un nombre estrechamente asociado a la famosa batalla de Maratón, y cuenta la
leyenda que la contienda tuvo lugar en un campo de hinojo, por lo que terminó simbolizando
la fuerza y la victoria.
Los romanos también tenían en gran estima al hinojo, corriendo el rumor que los gladiadores consumían hinojo diariamente, ya que se
creía que otorgaba fuerza y valentía.
Eruditos romanos como Plinio el Viejo escribieron
extensamente sobre las propiedades medicinales del hinojo, destacando su
capacidad para agudizar la vista, mejorar la digestión y purificar la sangre.
La planta de hinojo, que también crece de manera silvestre,
es una planta herbácea, lo que significa que aparentemente muere cada año para
volver a brotar en primavera.
También se pueden recolectar sus semillas, aunque se deben
tomas ciertas precauciones ya que, las semillas de hinojo silvestre se parecen
mucho a las de cicuta, que son tóxicas.
Es importante diferenciarlas correctamente para evitar confusiones
y problemas mayores, y una forma de hacerlo es por el olor: el hinojo tiene un
aroma dulce, similar al del anís, mientras que la cicuta huele a picante y a
humedad.
Las semillas de hinojo son una fuente concentrada de
nutrientes, son ricas en vitaminas C, E y K, además de fibra, y contienen
minerales esenciales como calcio, magnesio, zinc, potasio, selenio y hierro.
Presentan un aroma cálido, dulce y picante, a menudo
descrito como una mezcla de anís o regaliz, con sutiles toques terrosos.
Su sabor es fresco pero cálido, con notas prominentes de
anís o regaliz, que suele ir acompañado de notas cítricas, mentoladas y
terrosas, eventualmente con tenues matices de canela.
Su uso es muy habitual en cocinas como la italiana, india y
de Oriente Medio, donde son usadas habitualmente para realzar tanto platos
salados, como dulces.
Se emplea en guisos, curries, sopas o salsas, en adobos para
carnes y en rellenos o farsas.
Su complejo sabor y aroma, combina muy bien con pescados y
mariscos, verduras y pasta.
Las semillas tostadas y trituradas se pueden mezclar con otros
ingredientes para hornear panes, magdalenas, pasteles y galletas.
Espolvoreadas sobre helado o con sirope, añadirán un crunchy
muy apetitoso además de dulce.
Del mismo modo, se puede usar las semillas enteras o
molerlas con un mortero y añadirlas a cualquier mezcla de especias en la que se
quiera incluir su carácter peculiar y delicado.
