Tián Miàn Jiàng (甜面酱)

“La comida es lo primero para el pueblo”.

Con esta frase se resalta la importancia fundamental de la alimentación como una necesidad básica, un derecho humano y un pilar de la identidad cultural.

Comer siempre ha sido una prioridad en la vida de los chinos, y en esa vasta tierra, el pueblo no solo ha buscado saciarse, sino también comer bien a lo largo de miles de años.

Solo aquellos platos que combinan a la perfección el aspecto, el aroma y el sabor pueden satisfacer verdaderamente al paladar.

Y, hablando del sabor, los condimentos son, sin duda, el alma indispensable de la cocina.

La salsa Tián Miàn Jiàng, 甜面, es uno de esos condimentos que no debe faltar en ninguna cocina en la el sabor sea algo que no se negocia.

Pero, ¿qué es esta pasta?

Cuando se acude a un supermercado asiático a comprar esta salsa, en el envase suele poner: Sweet Bean Sauce, o lo que es lo mismo, Salsa de Judías Dulces.

Paradójicamente, el ingrediente principal es el trigo, y no la soja, de hecho, algunas marcas no llevan nada de soja y utilizan únicamente harina de trigo.

Su nombre por tanto puede llevar a confusión, a pesar que la palabra “bean” en su traducción habitual del inglés, sea frijol o judía.

Después de esta primera y necesaria aclaración, hagamos un repaso a los orígenes de esta pasta, para más tarde profundizar en el proceso y el sabor inherente del condimento.

El trigo.

El trigo llegó a China procedente de Oriente Próximo, introduciéndose en sus campos hace aproximadamente de 4.500 a 4.600 años, durante el final del período Neolítico, concretamente en la cultura Longshan, en la región del bajo río Amarillo.

Esta asombrosa cultura, que habitó esas tierras aproximadamente entre el 3000-1900 a.C., y mayormente conocida por su característica cerámica negra pulida, representó un período de transición crucial en el Neolítico chino, marcando el paso hacia una agricultura intensiva en las llanuras aluviales del río.

Aunque el mijo era el cultivo base principal, el trigo fue introducido y cultivado durante este periodo, diversificando la dieta y la producción agrícola.

Pese a que el trigo fue un cultivo secundario con respecto a otros cereales, durante la dinastía Shang, 1600-1046 a.C. se consolidó como un alimento básico en el norte de China, ganando mayor importancia con la introducción de molinos rotatorios para hacer harina hacia el 300 a.C.

Los orígenes de la salsa.

La salsa Tián Miàn Jiàng tiene su origen en el norte y noreste de China, donde desde la antigüedad se han documentado prácticas tradicionales de fermentación con harina de trigo y soja.

La provincia de Shandong, atravesada por el Río Amarillo, y una de las cunas de la agricultura china, tiene una historia profundamente vinculada al cultivo de cereales, así como la elaboración de condimentos fermentados, incluyendo el trigo, desde la antigüedad.

Parece ser que, estas prácticas se remontan al menos a la dinastía Han, 206 a. C.-220 d. C., cuando las primeras formas de pastas fermentadas como el Jiang se utilizaban como condimentos, evolucionando a través de tradiciones orales en las zonas rurales que limitaron los registros escritos hasta dinastías posteriores.

El Jiàng, , en la antigua China era una pasta fermentada fundamental, considerada por muchos como la precursora de la salsa de soja y un condimento básico con más de 2.000 años de antigüedad.

Se caracterizaba por ser una pasta espesa, salada y sabrosa, que se utilizaba a menudo para condimentar arroz, fideos y verduras.

Durante el periodo de la dinastía Qing, 1644-1912, la salsa Tián Miàn Jiàng mediante procesos de fermentación controlados, en los que se añadía azúcar para obtener un sabor ligeramente dulce, ganó importancia como condimento refinado en la cocina del norte de China, especialmente en Shandong y Pekín, donde se incorporó a platos como el Zha Jiang Mian.

La producción comercial comenzó a expandirse en China a mediados del siglo XX, respaldada por los avances agrícolas impulsados por el Estado en el procesamiento de cereales fermentados en provincias como Shandong, que representaban una parte significativa de la producción nacional en la década de 1950.

En la actualidad la salsa se ha extendido por todo el mundo a través de las comunidades de la diáspora china, apareciendo en adaptaciones extranjeras de platos del norte de China en ciudades con grandes poblaciones de inmigrantes.

¿Qué es la salsa Tian Mian Jiang?

Como apuntaba al principio, a pesar de su nombre en español, la Tian Mian Jiang tradicional, sorprendentemente, no se elabora principalmente con judías.

El nombre se desglosa así:

Tian (): Dulce

Mian (): Harina 

Jiang (): Salsa/Pasta

El auténtico Tian Mian Jiang al estilo del norte es una pasta fermentada elaborada principalmente con harina de trigo y sal.

Durante el proceso de fermentación, los almidones de la harina se descomponen en azúcares naturales, maltosa y glucosa, creando un dulzor terroso único, mucho más complejo que el del azúcar añadido.

El perfil de sabor es primero salado, seguido de un dulzor suave y un toque profundo y fermentado de umami.

Presenta una textura espesa, suave y opaca, que fluye como la melaza, y un color de marrón rojizo oscuro a casi negro.

Algunas versiones y marcas de estilo sureño incluyen pasta de soja entre sus ingredientes, lo que las convierte en un híbrido, pero el perfil de sabor tradicional sigue centrándose en ese dulzor del trigo fermentado.

El proceso de producción industrial implica estrictos controles higiénicos, una fermentación precisa y maquinaria automatizada para lograr un color, un sabor y una viscosidad uniformes.

Etapas clave del procesamiento

Se selecciona harina de trigo de alta calidad y, en ocasiones, soja, aunque la receta habitual implicaría una proporción mayor de harina de trigo respecto a la soja, 19 partes x 1, p. ej.

La harina de trigo se procesa para crear un iniciador, a menudo inoculado con Aspergillus oryzae o Aspergillus sojae, y se incuba durante varios días para desarrollar enzimas.

El koji madurado se mezcla con salmuera para crear Moromi, que luego se fermenta durante un periodo que va desde los 30 días hasta más de seis meses en cubas con temperatura controlada, lo que permite que se desarrollen aromas complejos y el característico sabor dulce-salado.

La mezcla madurada se prensa para separar el líquido espeso de los residuos sólidos.

La salsa se esteriliza a 80 °C para garantizar su seguridad y estabilidad.

El producto final puede o no, mezclarse con azúcar, aceite de sésamo u otras especias para refinar el sabor y crear una salsa pulida de color rojo intenso a marrón oscuro.

Obviamente, en un país tan extenso hay diferentes tipos y variedades regionales.

Del norte de China:

A menudo fermentada con harina de trigo y azúcar, esta variedad es espesa, de color marrón oscuro y muy sabrosa.

Es la opción tradicional para el pato Pekín y los fideos Zha Jiang Mian.

De Sichuan:

Aunque a menudo se comercializa como “pasta de trigo dulce”, esta versión es menos dulce y tiene un sabor fermentado y salado más pronunciado.

Se utiliza con frecuencia junto con la salsa Dòu Bàn Jiàng, 县豆瓣酱, de Pixian para equilibrar el picante en diversos platos.

Estilo sureño/ligero:

A veces de color y dulzor más claros, este tipo puede basarse en métodos de fermentación más ligeros. 

Para complicar aún más las cosas, algunas marcas y recetas utilizan el término “Salsa dulce de judías” indistintamente con “Salsa Hoisin” que, aunque tienen similitudes, y hasta incluso un sabor parecido, en realidad son ingredientes diferentes.

La Salsa Hoisin es más líquida, de color más claro, y suele llevar otros condimentos adicionales.

La pasta de soja fermentada también es un ingrediente clave de la Salsa Hoisin, mientras que en la Tian Mian Jiang la soja es más bien un ingrediente opcional.

Visto esto, ya se puede hacer una idea de qué salsa usar, y con qué.

Según un blog muy recomendable, Woks of Love, de la talentosa chef Lin, de Sichuan, las mejores marcas de esta salsa, son:

Liu Bi Ju (六必居)

Liu Bi Ju es una marca tradicional de Pekín que se remonta a la dinastía Qing.

Su Tian Mian Jiang está elaborado exclusivamente a base de trigo y tiene el sabor más auténtico y nostálgico.

Lee Kum Kee (锦记)

Es la opción más disponible en Europa y EEUU.

Su versión suele incluir pasta de soja fermentada.

Es ligeramente más dulce y menos intensa que la tradicional del norte, pero funciona perfectamente para la mayoría de los platos caseros.

Juan Cheng (Sichuan)

Famosa por su Dòu Bàn Jiàng, esta marca también elabora una “pasta de trigo dulce”.

Es de una calidad increíble, sin aditivos, y ofrece una auténtica explosión de umami.

Las maneras en que se puede usar este condimento son infinitas, y dependerá en buena medida de la imaginación, los conocimientos, y por supuesto el gusto de cada uno.

Es una salsa base, y como tal puede incluirse en guisos, marinadas, salteados, o como aderezo, aunque la forma de usarla más conocida es, sin duda, con el archifamoso y suculento Pato Peking (北京).

Método de preparación habitual

Este método se utiliza para preparar la pasta para su consumo directo, como en el Zha Jiang Mian.

Calentar aceite en un wok o sartén a fuego medio.

Saltear los aromáticos, como el jengibre, el ajo y la parte blanca de las cebolletas, hasta que desprendan aroma.

Añadir la Tian Mian Jiang a la sartén, y saltear durante 1-2 minutos hasta que desprenda aroma y adquiera un color ligeramente más oscuro.

Incorporar el azúcar, la salsa de soja, el vino de arroz y el agua.

Dejar que la mezcla cueza a fuego lento durante 2-3 minutos hasta que la salsa espese y se separe del aceite.