Tuscan Herb & Spice Mix

 

La Toscana, faltan adjetivos que capturen la naturaleza y el carácter de esta maravillosa región de Italia.

Situada en el centro de la República Italiana, a orillas del mar Tirreno, presenta paisajes diversos, entre los que se incluyen parajes abruptos de los montes Apeninos, la campiña ondulada, salpicada con olivos y viñedos, o las playas arenosas de la isla de Elba.

Este precioso territorio cuenta con una apasionante historia, cargada de política, arte, evolución, vino y aceite, además de paisaje, que le ha valido el reconocimiento mundial, y ser considerada la "5ª esencia" de la identidad italiana.

Conocida como Etruria, en los siglos X–I a. C., la región fue civilizada por los etruscos, quienes construyeron ciudades como Volterra, Arezzo y Fiesole, dejando un rico legado cultural, que incluye una minería avanzada y el arte figurativo, realista y vitalista, que se caracteriza por el uso de colores vivos en murales, expresividad en retratos, y un uso destacado de la terracota y el bronce.

Roma conquistó las ciudades etruscas, siglos V-III a. C., integrando la región en el Imperio romano, y trayendo consigo infraestructuras, agricultura y producción vinícola.

Tras la caída del Imperio romano, en la Edad Media, siglos V–XIV, la Toscana fue gobernada por los lombardos y más tarde se fragmentó en ciudades-estado rivales.

Entre los siglos XV-XVI, Florencia emergió como la potencia dominante, destacando en pleno Renacimiento, y siendo testigo de una producción artística y cultural sin parangón, especialmente bajo el mecenazgo de la familia Médici.

También bajo el dominio de los Médici, la Toscana se convirtió en un Gran Ducado, pasando posteriormente a manos de la poderosa familia Habsburgo-Lorena entre los siglos XVI-XIX, que se caracterizó por una gestión ilustrada y reformista.

Entre 1859 y 1860, se produjo el fin del Gran Ducado, con la unificación de la Toscana, un hito clave en el “Risorgimento”, y su incorporación al Reino de Italia en 1861, siendo Florencia su capital entre 1865 y 1871.

La Toscana se divide administrativamente en 10 provincias: Arezzo, Florencia, Grosseto, Livorno, Lucca, Massa-Carrara, Pisa, Pistoia, Prato y Siena.

Florencia es su capital y ciudad metropolitana principal, pero la región cuenta además con los preciosos paisajes definidos por colinas y cipreses del Val d'Orcia, y pueblos medievales como San Gimignano, Montepulciano, Cortona, Pitigliano y Volterra.

Hoy en día, la Toscana es reconocida por su inmensa influencia en el arte occidental, la lengua italiana, el patrimonio cultural, y su producción agrícola como vino Chianti y aceite de oliva, así como por su amplia y rica gastronomía, siendo uno de los principales destinos turísticos de Italia.

La cocina toscana tiene su origen en las humildes tradiciones campesinas de la “cucina povera”, un auténtico tesoro dentro de la vasta tradición culinaria italiana.

Este estilo de cocina es un fiel recuerdo de tiempos pretéritos, cuando la sencillez y los ingredientes frescos, de temporada, eran una prioridad, y los que, junto al ingenio, resultaron en auténticas joyas gastronómicas.

La mezcla de especias toscana es un condimento que tiene sus raíces en esta cocina del campo, con su énfasis en los sabores sencillos, intensos y aromáticos, pero que, con el paso del tiempo, ha tenido añadidos que no han hecho sino mejorar el conjunto.

El uso abundante de pimienta negra es un factor determinante del sabor tradicional toscano, una tendencia que enraizó durante el Renacimiento, cuando Florencia era un importante centro comercial.

Pese a que la pimienta negra era cara, se convirtió en un ingrediente básico de la cocina toscana, creando así una identidad sensorial cálida y aromática.

Aunque las mezclas genéricas de “condimentos italianos” pueden incluir algunas de las hierbas o especias de este blend, hay diferencias entre unos y otros.

Mientras que el condimento italiano es una mezcla más genérica que contiene orégano, albahaca y perejil, el condimento toscano es más intenso y herbáceo, centrándose en los botánicos propios del terruño.

Algunos de los componentes de esta mezcla de hierbas y especias son:

Romero, un ingrediente fundamental en la cocina toscana.

Salvia, una hierba sagrada en la historia romana, que aporta un aroma intenso y balsámico, con un ligero toque amargo y sabroso.

Tomillo y mejorana, que añaden notas terrosas y ligeramente florales.

Semillas de hinojo, con su distintivo matiz anisado, y como no, ajo y pimienta negra, esenciales para crear el perfil que caracteriza a esta región.

Este aderezo toscano es una mezcla adaptada en la que se ha añadido pimentón ahumado, tomates secos y ralladura de limón, que, aunque no están en las recetas originales, aportan frescura, profundidad y color, redondeando una mezcla ya de por sí, sencilla y fantástica, al mismo tiempo.

Esta mezcla de especias se utiliza tradicionalmente como adobo seco para carnes como cerdo o pollo, pescado, sopas y guisos.

Como mix para verduras asadas, pasta, pizza, o como aderezo en rebozados.

Mezclada con aceite de oliva se convierte en un aliño increíble para mojar con un buen pan.

Ingredientes:

3 Cs[1] Albahaca, 4 Cs Salvia, 2 Cs Romero, 2 Cs Orégano, 2 Cs Tomillo, 2 Cs Ajo molido, 4 Cs Mejorana, 2 Cs Semillas de hinojo, 2 Cs Pimienta negra, 1 Cp[2] Copos de chile seco, 2 Cs Sal marina en escamas, ½ Cs Pimentón ahumado, 2 Cp Tomates secos, en trocitos muy pequeños, 1 ½ Cp Ralladura de limón

Proceso:

Las cantidades de cada ingrediente son algo muy personal, aconsejo ajustar la mezcla según los gustos, teniendo en cuenta la presencia de todos los componentes del blend en la textura y aromas.

Es importante eliminar cualquier rastro de humedad en granos y semillas.

Tostar en una sartén todas las especias, a excepción de las molidas, entre 2/5 min. Incorporar a la mezcla los ingredientes molidos cuando el resto esté templado. De este modo conseguiremos potenciar los aromas y sabores de la mezcla.

Dejar enfriar unos pocos minutos.

Majar en mortero de piedra o moler con molinillo manual.

Mantener a ser posible en lugar fresco, seco y oscuro.



[1] Cs: Cuchara Sopera

[2] Cp: Cuchara de Postre