Escaramujo/Rose Hip

 

El Escaramujo, tapaculo, gabardera o Rose Hip, es el fruto de la Rosa canina, perteneciente a la familia Rosaceae, que crece en rosales silvestres que pueden encontrarse en toda Europa, Asia, norte de África y América del Norte.

Los escaramujos comienzan a formarse tras la polinización de las flores en primavera o a principios de verano, y maduran desde finales de verano hasta el otoño.

El nombre Rosa canina proviene de la creencia de que podían curar las mordeduras de perros rabiosos.

Históricamente, estos frutos silvestres se han utilizado durante miles de años en el norte de Europa como fuente de alimento invernal durante siglos, habiéndose encontrado en yacimientos de la Edad de Piedra de 5000 años de antigüedad en Finlandia.

La antigua cultura persa, así como la china, utilizaban los escaramujos como alimento y/o medicina; también los griegos y romanos, que llamaban a estos pequeños frutos “manzanas de rosa”, los utilizaban frecuentemente con fines terapéuticos, especialmente para tratar problemas digestivos, el dolor y afecciones renales.

Las tribus indígenas de América del Norte dependían de los escaramujos para obtener nutrientes, dado su alto contenido éstos. Los consumían tanto frescos, como secos o integrados en sopas y guisos, del mismo modo que en infusiones, con las que trataban las afecciones respiratorias.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico fomentó la recolección de escaramujos para elaborar jarabe con alto contenido en vitamina C, esencial para el crecimiento, la reparación de los tejidos, la absorción del hierro o el fortalecimiento del sistema inmunitario, en esa oscura época en la que escaseaban los cítricos.

Estos frutos suelen ser de color rojo a naranja, aunque en algunas especies puede variar desde el morado oscuro hasta el negro.

La mejor época para recolectarlos es después de la primera helada, ya que así resultan más dulces.

Los escaramujos son una fuente inagotable de nutrientes, repletos de vitaminas, minerales y antioxidantes que favorecen la salud y el bienestar general.

Su contenido en vitamina C, es entre 20 y 40 veces superior al de las naranjas, lo que los convierte en un potente estimulante del sistema inmunitario.

Así mismo son ricos en vitaminas A y E, minerales como calcio o magnesio, flavonoides y carotenoides

Con este impresionante perfil nutricional, los escaramujos se han convertido en un valioso complemento para la alimentación y los remedios naturales.

Apreciados por su sabor afrutado, ligeramente dulce y ácido, los escaramujos son muy valorados en muchas culturas, especialmente la europea y de Oriente Medio.

Aunque se pueden comer crudas, normalmente se limpian y/o procesan para reducir el riesgo de irritación.

Para limpiarlos, primero se enjuagan en agua fría, se cortan los extremos del tallo y de la flor, se abren por la mitad, y con cuchillo afilado o una cucharilla, se raspan las semillas, que contienen pelos irritantes.

Son frecuentemente utilizados en mermeladas, jaleas, siropes, jarabes, batidos, tortitas o yogur, infusiones y sopas

En Suecia se prepara la Nypon soppa, una elaboración dulce que suele servirse acompañada de helado de vainilla, nata montada o salsa de vainilla.

Además, se utilizan para aromatizar aceites, vinagres, licores e incluso en productos cosméticos.

Desprovistos de sus semillas, y secados en un deshidratador, se pueden guardar en un lugar seco y oscuro, para utilizarlos en otra ocasión, o molerlos e incorporarlos a cualquier blend o mezcla de especias a la que queramos añadir su perfil aromático, frutal y ácido.

Un estudio sobre un preparado de escaramujo para el tratamiento de la artritis reumatoide concluyó que existía un cierto beneficio, aparentemente debido a sus efectos tanto antiinflamatorios como antioxidantes.