Alazor/Safflower/عصفر/Cártamo

 

El Alazor, Carthamus tinctorius, llamada comúnmente Cártamo, Azafranillo, Azafrán falso, Cardo de azafrán, entre otros nombres vernáculos, es una planta herbácea del género Carthamus de la familia Asteraceae.

El cártamo es uno de los cultivos más antiguos de la humanidad, con más de 4.000 años de historia y orígenes en el Creciente Fértil y Mesopotamia, a menudo llamado la "Cuna de la civilización", una región de Oriente Medio que se curva en forma de media luna, desde el Golfo Pérsico, a través del actual sur de Irak, Siria, Líbano, Jordania, Israel y el norte de Egipto.

Fue utilizado profusamente en civilizaciones antiguas como la egipcia, griega o china, principalmente para extraer pigmentos rojos y amarillos, ya que los pétalos contienen el pigmento carthamina. También se usaba con fines medicinales.

Existen hallazgos arqueológicos, como en la tumba del faraón Tutankamón, donde se encontraron pétalos de cártamo, y se han hallado restos en textiles egipcios que datan de 1991-1802 a. C. 

Actualmente, la planta de Carthamus tinctorius se cultiva ampliamente para obtener un aceite vegetal muy estable, que se extrae de las semillas.

El aceite resultante se utiliza principalmente en la cocina por su alto punto de humeo, que es la temperatura máxima a la que un aceite o grasa puede calentarse antes de descomponerse, humear y liberar compuestos tóxicos o sabores desagradables, en su caso hasta 232º.

Además, este aceite contiene triglicéridos del ácido linoleico omega-6 (ω-6), 70% y el 78%, doblemente insaturado y del ácido linolénico omega-3, (ω-3).

Estas grasas Omega, junto con el contenido relativamente alto de vitamina E, son los responsables de la buena reputación del aceite de cártamo.

Su índice de yodo es bastante alto, aportando además vitamina K, así como hierro y calcio.

El Alazor, que se utiliza a menudo como sustituto económico del azafrán, tiene un perfil de sabor y aroma característico, mucho más suave que el de su homónimo.

Por lo general, se describe el sabor de los pétalos secos como sutil, ligeramente amargo y de carácter neutro a herbal.

Respecto a su aroma, hay quien lo describe similar al del té, pero más suave, y al prepararlo, puede desprender un aroma ligeramente dulce o con un sutil toque a chocolate. 

 Azafrán vs Cártamo: comparación detallada

El Falso Azafrán, عصفر en árabe pronunciado “Osfor”, es una especia poco conocida en occidente, pero muy utilizada en la cocina damascena, así como en Siria y en todo Oriente Medio.

La picaresca lleva a vender las flores de color rojo anaranjado del cártamo veces como azafrán a los turistas en muchas partes del mundo.

Las flores secas de cártamo pueden aparecer ocasionalmente en mezclas de hierbas mediterráneas, aunque no es lo habitual, con una posible excepción, en algunos libros de cocina de Georgia mencionan una misteriosa flor amarilla llamada “Azafrán de Imeretia”, que podría ser la Calendula officinalis o el Tagetes erecta, que, aunque son de la misma familia, Asteraceae, son diferentes plantas frecuentemente confundidas bajo el nombre "Marigold".

En cuanto a sus usos culinarios, además de sus cualidades como colorante natural en risottos, pilafs y biryanis, puede añadirse a salsas y sopas, donde aportará un sutil toque floral.

Las hojas, si son jóvenes y tiernas, son comestibles; sin embargo, al ser un cardo, si son adultas, presentarán algunos pinchos nada recomendables.

Los brotes se pueden comer crudos en ensaladas o cocinados de forma similar a las espinacas.

Las semillas, por sus bondades oleaginosas, se pueden consumir crudas o tostadas.

Los pétalos de color rojo vivo se utilizan como adorno colorido para ensaladas y quesos, y como elemento decorativo en cócteles.

Se emplean en recetas tradicionales, como los limones fermentados o encurtidos, para añadir color y sabor.

En farsas y/o verduras rellenas es muy adecuado su uso, tanto en semilla, como en flor seca.

Los pétalos de cártamo se cuecen a fuego lento con leche de coco, azúcar y ralladura de limón para obtener una fragante salsa de nata que se sirve sobre tortitas o gofres.

También se utilizan para preparar un relajante té de hierbas, que suele aportar un sutil toque floral.

En mezclas de especias aportaran color y un apetitoso aroma floral.

El Carthamus tinctorius es reconocido por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y laxantes, utilizándose principalmente para mejorar la salud cardiovascular, reducir el colesterol y aliviar dolores menstruales.

Sus flores y aceite se emplean tanto en infusiones, como uso tópico para tratar problemas respiratorios, fiebres y afecciones dérmicas.