Kari Gosse

 

Visitar Bretagne Sud, desde Morbihan a Finisterre sur, es entrar en un lugar de ensueño, que deslumbra por su litoral salpicado con playas de blanca arena, islas paradisíacas, tesoros megalíticos, y una historia realmente apasionante.

En este vergel de paz y romanticismo, destaca el místico Golfo de Morbihan, la joya del sur de Bretaña, descrito acertadamente como, el "pequeño mar" francés con, casi, una isla para cada día del año, e incluido en el club las bahías más bellas del mundo.

Con una superficie de unos cuarenta kilómetros cuadrados, el color del agua, a veces azul, a veces verde, cambia constantemente según el tiempo, lo que hace las delicias de quienes tienen el placer de visitarlo.

En este icónico entorno, se encuentra la preciosa y vibrante ciudad portuaria de Lorient, que en su momento no era un asentamiento antiguo, sino que se creó expresamente para apoyar el comercio con Asia.

En 1664, Jean-Baptiste Colbert fundó la Compagnie Françoise des Indes Orientales, cuya creación tenía como objetivo competir con la Compañía Británica de las Indias Orientales y la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales.

En 1966, gracias a la concesión de tierras por parte de Luis XIV, se adquirieron terrenos en la confluencia de los ríos Scorff y Blavet, cerca de Port-Louis, para construir muelles y almacenes, los cuales posteriormente, pasaron de ser un astillero a convertirse en un importante centro comercial.

El nombre proviene del barco Le Soleil d'Orient, el primer gran buque construido allí en 1669. Los trabajadores comenzaron a llamar al lugar L'Orient, que con el tiempo se convirtió en el nombre de la ciudad.

Se consolidó como el principal puerto francés para las especias, los tejidos, el café y el azúcar, y atravesó un período oscuro con el comercio de esclavos.

Ya por el 1688, Lorient también adquirió una dimensión militar, con la instalación de un arsenal por parte de la Marina Real para la construcción y el equipamiento de barcos.

Conflictos como la Guerra de los Siete Años, la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas tuvieron un profundo efecto en la economía y la población de la ciudad.

Lorient ha conservado muchos elementos de su rico pasado marítimo y colonial, entre los que se encuentra, como uno de los más destacados, la ciudadela de Port-Louis, que custodia la entrada al fondeadero de Lorient.

En otro orden de cosas, toda la zona ofrece una gastronomía rica y una cultura excitante, ideal para escapar y relajarse.

Almejas y mejillones, merluza y rape, langosta y bogavante, verduras frescas, y unos sabores y aromas que transportan a lugares muy, muy lejanos.

Dado su pintoresco pasado, la cocina marinera de Bretaña está muy abierta a las especias, en particular al curry, para el que han adoptado la palabra tamil "kari".

Uno de los clásicos de la región es sin duda el Homard au Kari Gosse, un plato bretón de lujo que combina bogavante con una salsa cremosa potenciada por el "Kari Gosse", una mezcla secreta de especias tipo curry creada en Lorient en el siglo XIX.

La receta de este blend, inspirado en la India, y con el propósito original de recrear los sabores y aromas descubiertos en ultramar, es un secreto muy bien guardado.

Según las leyendas locales, la receta fue transmitida por un naúfrago indio al Sr. Gosse, un boticario con una tienda en Auray, en Morbihan, que acogió al marinero en su casa.

Es curioso que la venta de esta característica, y enigmática, mezcla de especias, se venda casi exclusivamente en farmacias, ya que al igual que ocurre aquí, estos establecimientos venden principalmente medicinas y/o cosméticos, difiriendo bastante del tipo anglosajón, en los que puedes encontrar desde periódicos, hasta sándwiches, pasando por analgésicos.

Sea como fuere, el Sr. Gosse registró una patente para su composición y, en la actualidad, es su descendiente, Ernest Pouëzat, quien lo fabrica y distribuye, con derecho a venderlo en Morbihan y Finisterre, encontrándose en la mayoría de las farmacias locales de Lorient Bretagne Sud, en Le Comptoir Groix et Nature, en Lorient La Base, o por Internet.

El Kari Gosse presenta un vibrante color amarillo ocre, ligeramente picante, dulce, cálido, aromático y con una fuerte nota a clavo.

Aunque la receta y las proporciones exactas siguen siendo secretas hoy en día, ya que han permanecido en la misma familia, según las descripciones y análisis históricos, la mezcla puede incluir algunos de los siguientes ingredientes: Clavo, Cúrcuma, Cayena, Jengibre, Canela, Pimienta negra, Coriandro, Comino, Cardamomo, Anís estrellado y Fenogreco.

Este sorprendente condimento es el rey en cuanto a mariscos y pescados se refiere, langosta, bogavante, mejillones, langostinos, pescados, salsas cremosas y rillettes.

El Kari Gosse combina a la perfección con la cocción al vapor, con nata o en caldo corto o "à la nage".